Una de ajoarriero
Hoy en la oficina se ha catado ajoarriero... y un poco de tortilla.
Por San Fermín.
Historia del plato.
Pues sí. También se puede conseguir un rosco de reyes en esta república. El año pasado no lo conseguimos, pero un restaurador y chef español lo ha puesto este año a nuestro alcance. Por cierto, que ha sido nombrado chef del año por la asociación de restauración de DC. Se llama José Andrés y es dueño de varios restaurantes con mucho éxito en la ciudad. Y uno que los ha visitado varias veces puede dar buena fe de la calidad de los platos. El más conocido de los restaurantes es Jaleo. Y allí fue donde encargamos nuestro rosco. Por $20, que no son pocos, pero estas cosas se pagan cuando uno está tan lejos.
Ya han pasado unos días desde Thanksgiving o Acción de Gracias, pero no había tenido tiempo de pasar por aquí y contar la experiencia. Este año sí lo celebramos como está mandado, al menos desde el punto de vista culinario. Unos amigos (él españolito, ella yanqui) nos acogieron en su casa. La comida fue excepcional o al menos con esa sensación me quedé yo. También es cierto que comimos a las 5 de la tarde, tras el consabido retraso que suelen tener ocasiones como ésta. Qué le vamos a hacer si el pavo se resistió más de lo previsto. De todas maneras, aprovechamos el receso para degustar un poco de Pisco Sour (a pronunciar Pisco Sagüer) preparado por una pareja de amigos chilenos.